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  • Hace años, mientras veía un partido de béisbol entre los Orioles de Baltimore y los Rangers de Texas, recuerdo que me quedé mirando asombrado a Cal Ripken. Durante ese partido me di cuenta de que "no hace falta ser llamativo" ni tener "números de poder" para ser grande. Lo difícil son las cosas sencillas. Se trata de liderazgo, ética de trabajo y compromiso.