-
Recuerda, no es tu debilidad la que se interpondrá en el camino de la obra de Dios a través de ti, sino tus ilusiones de fuerza. Su fuerza se perfecciona en nuestra debilidad. Señala Su fuerza estando dispuesto a admitir tu debilidad.
Recuerda, no es tu debilidad la que se interpondrá en el camino de la obra de Dios a través de ti, sino tus ilusiones de fuerza. Su fuerza se perfecciona en nuestra debilidad. Señala Su fuerza estando dispuesto a admitir tu debilidad.