-
El que ha aprendido a controlar su lengua ha alcanzado el autocontrol en gran medida. Cuando una persona así habla, será escuchada con respeto y atención. Sus palabras serán recordadas, porque serán buenas y verdaderas. Cuando uno que está establecido en la verdad ora con un corazón puro, entonces las cosas que realmente necesita vienen a él cuando realmente las necesita: no tiene que correr tras ellas. El hombre firmemente establecido en la verdad obtiene el fruto de sus acciones sin aparentemente hacer nada. Dios, fuente de toda verdad, suple sus necesidades y vela por su bienestar.