Autores:
  • Podemos lavar la piel de nuestro cuerpo con un baño, pero a través de la práctica de asanas no sólo purificamos nuestra sangre y nuestras células, sino que estamos limpiando el cuerpo interior mientras practicamos.

    B.K.S. Iyengar (2006). “Light on Life: The Yoga Journey to Wholeness, Inner Peace, and Ultimate Freedom”, p.258, Rodale