-
Durante demasiado tiempo hemos estado protegiendo a quienes nos han hecho daño minimizando nuestros traumas y privaciones. Es hora de dejar de protegerlos y empezar a protegernos a nosotros mismos. Nos han dicho y sentimos que somos responsables de su bienestar emocional. No lo somos. Sólo somos responsables de nosotros mismos.