-
No contratamos ministros ni sacerdotes para que nos enseñen y cuiden. Esto nos obliga a enseñarnos y cuidarnos los unos a los otros - y en mi opinión, este es el núcleo de la vida cristiana tal y como Cristo la enseñó.
No contratamos ministros ni sacerdotes para que nos enseñen y cuiden. Esto nos obliga a enseñarnos y cuidarnos los unos a los otros - y en mi opinión, este es el núcleo de la vida cristiana tal y como Cristo la enseñó.