-
Ninguno de nosotros, independientemente de nuestras preferencias y/o prácticas sexuales, imagina que puede mantener una relación íntima con su pareja y que siempre habrá una armonía sin fisuras. De hecho, la mayoría asumimos que, una vez pasado el periodo de "luna de miel", surgirán diferencias y conflictos. Positivamente, también suponemos que estaremos "seguros" en esos momentos; que aunque se alcen las voces y las emociones expresadas sean intensas, no habrá ni debería haber ningún abuso ni ningún motivo para sentirse inseguro, y que prevalecerá la voluntad de conectar y comunicarse.