Autores:
  • No podemos alcanzar la excelencia sólo con talento. O simplemente mediante mejoras tecnológicas. Ni siquiera podemos comprar nuestro camino hacia la excelencia, por mucho dinero que tengamos disponible para gastar. No basta con más dinero. Tenemos que desarrollar una conciencia corporativa fuerte. Un músculo ético. Y eso tampoco ocurre por accidente.