-
Dios espera de ti no sólo que afrontes el futuro, sino que lo abraces y le des forma, que lo ames, te regocijes en él y te deleites en tus oportunidades.
Dios espera de ti no sólo que afrontes el futuro, sino que lo abraces y le des forma, que lo ames, te regocijes en él y te deleites en tus oportunidades.