-
Se necesita un hábito para romper un hábito. Puedes rezar todos los días para tener un corazón generoso, pero hasta que no empieces a actuar en esa dirección, nada va a cambiar.
Se necesita un hábito para romper un hábito. Puedes rezar todos los días para tener un corazón generoso, pero hasta que no empieces a actuar en esa dirección, nada va a cambiar.