Autores:
  • Había pensado que la alegría era más bien sinónimo de felicidad, pero ahora parece ser mucho menos vulnerable que la felicidad. La alegría parece formar parte de un deseo incondicional de vivir, de no contenerse porque la vida pueda no satisfacer nuestras preferencias y expectativas. La alegría parece estar en función de la voluntad de aceptar el todo y de salir al encuentro de lo que haya. Tiene una especie de invencibilidad que el apego a cualquier resultado concreto nos negaría.