Autores:
  • La sal es la única roca directamente consumida por el hombre. Corroe pero conserva, deseca pero es arrancada al agua. Ha fascinado al hombre durante miles de años, no sólo como sustancia apreciada y por cuya obtención se esforzaba, sino también como generadora de sentido poético y mítico. Las contradicciones que encierra no hacen sino intensificar su poder y sus vínculos con la experiencia de lo sagrado.

    Margaret Visser (2010). “Much Depends on Dinner: The Extraordinary History and Mythology, Allure and Obsessions, Perils and Taboos of an Ordinary Mea”, p.75, Grove/Atlantic, Inc.