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  • Si queremos que nuestros líderes disfruten de las ventajas de su posición en la jerarquía, esperamos que nos ofrezcan protección. El problema es que, en el caso de muchos de los líderes sobrepagados, sabemos que cogieron el dinero y las prebendas y no ofrecieron protección a su pueblo. En algunos casos, incluso sacrificaron a su pueblo para proteger o impulsar sus propios intereses. Esto es lo que nos ofende tan visceralmente. Sólo les acusamos de codicia y exceso cuando creemos que han violado la definición misma de lo que significa ser un líder.

    Simon Sinek (2014). “Leaders Eat Last: Why Some Teams Pull Together and Others Don't”, p.54, Penguin