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La victoria se convierte, hasta cierto punto, en un estado de ánimo. Sabiéndonos superiores a las angustias, los problemas y las preocupaciones que nos obsesionan, somos superiores a ellos.
La victoria se convierte, hasta cierto punto, en un estado de ánimo. Sabiéndonos superiores a las angustias, los problemas y las preocupaciones que nos obsesionan, somos superiores a ellos.