Autores:
  • Los diseñadores obtienen su recompensa de sus "estándares internos de excelencia, de la satisfacción intrínseca de sus tareas. Están comprometidos con la tarea, no con el trabajo. Con sus normas, no con su jefe". Así, mientras la mayoría de la gente divide su vida entre el tiempo que dedica a ganar dinero y el que dedica a gastarlo, los diseñadores suelen llevar una existencia sin fisuras en la que trabajo y diversión son sinónimos. Como dice el diseñador milanés Richard Sapper: "Nunca trabajo, todo el tiempo".