-
Siempre fue Marruecos. Y recientemente los dirigentes del país parecen haberla abrazado en toda su mal reputada gloria. Los días de los poetas depredadores en busca de inspiración literaria y carne joven probablemente hayan terminado para siempre. Los hippies pueden fumar en Portland o Peoria. Pero lo bueno, lo realmente bueno, los sonidos, los olores y el aspecto de Tánger -lo que ves y oyes cuando te asomas a la ventana y lo contemplas todo- ha llegado para quedarse.