-
Nos avergüenza parecer evasivos en presencia de un hombre franco, cobardes en presencia de uno valiente, groseros a los ojos de uno refinado, y así sucesivamente. Siempre imaginamos, y al imaginar compartimos, los juicios de la otra mente.
Nos avergüenza parecer evasivos en presencia de un hombre franco, cobardes en presencia de uno valiente, groseros a los ojos de uno refinado, y así sucesivamente. Siempre imaginamos, y al imaginar compartimos, los juicios de la otra mente.