-
Una de las mejores maneras de educar nuestros corazones es observar nuestra interacción con otras personas, porque nuestras relaciones con los demás son fundamentalmente un reflejo de nuestra relación con nosotros mismos.
Una de las mejores maneras de educar nuestros corazones es observar nuestra interacción con otras personas, porque nuestras relaciones con los demás son fundamentalmente un reflejo de nuestra relación con nosotros mismos.