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La gente siempre se enamora de los aspectos más perfectos de la personalidad del otro. ¿Y quién no? Cualquiera puede amar las partes más maravillosas de otra persona. Pero ése no es el truco inteligente. El truco realmente inteligente es éste: ¿Puedes aceptar los defectos? ¿Puedes mirar los defectos de tu pareja con honestidad y decir: "Puedo solucionar eso. Puedo hacer algo con ello'? Porque lo bueno siempre va a estar ahí, y siempre va a ser bonito y brillante, pero la mierda que hay debajo puede arruinarte.