Autores:
  • No se puede huir de un desafío sin perder. Huir es firmar la sentencia de muerte de la dignidad y el carácter y, una vez que se ha huido, no hay vuelta atrás; uno es un débil para siempre. Enfrentarse a un reto, aunque uno pueda ser derrotado, da fuerza, carácter y cierta seguridad de que, independientemente del resultado, uno sobrevivirá o caerá luchando.

    "Reflections from the North Country".