Autores:
  • Pero os pido, a los que estáis todo el día con nosotros, que no os estreséis por nuestra culpa. Cuando lo hacéis, es como si negarais cualquier valor que puedan tener nuestras vidas, y eso mina el espíritu que necesitamos para seguir adelante. La prueba más dura para nosotros es la idea de que estamos causando dolor a otras personas. Podemos soportar bien nuestras propias dificultades, pero pensar que nuestras vidas son la fuente de la infelicidad de otras personas es sencillamente insoportable.