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Respiración tras respiración, suelta el miedo, las expectativas, la ira, el arrepentimiento, los antojos, la frustración, la fatiga. Deja ir la necesidad de aprobación. Deja ir viejos juicios y opiniones. Muere a todo eso y vuela libre. Vuela en la libertad de la ausencia de deseo. Suelta. Deja Ser. Ve a través de todo y sé libre, completo, luminoso, en casa... a gusto.