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  • Era guapísimo, y yo absolutamente, sin duda, tenía que estar babeando. Después de una rápida y, con suerte, sigilosa comprobación -gran espectáculo, yo no lo era-, me pregunté de qué color serían sus ojos. Marrones tal vez. O incluso avellana. De cualquier manera... wow, simplemente wow. ¿Un ciervo? ¿Luces delanteras? Hola, soy Ali.