-
Esa cosa profunda, ese reconocimiento, ese conocimiento, ese sentido de parentesco comenzó la primera vez que te vi, y es lo mismo ahora - sólo que mil veces más profundo y tierno. Te amaré hasta la eternidad. Te amé mucho antes de que nos conociéramos en esta carne. Lo supe la primera vez que te vi. Era el destino. Estamos juntos así y nada puede separarnos.