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Dame la tormenta y la tempestad del pensamiento y la acción, en lugar de la calma sepulcral de la ignorancia y la fe. Desterradme del Edén cuando queráis; ¡pero antes dejadme comer del fruto del árbol del conocimiento!
Dame la tormenta y la tempestad del pensamiento y la acción, en lugar de la calma sepulcral de la ignorancia y la fe. Desterradme del Edén cuando queráis; ¡pero antes dejadme comer del fruto del árbol del conocimiento!