-
Si ha escuchado las recientes declaraciones de Hillary Clinton Clinton sobre el uso de Ritalin y otras drogas en los niños, encontrará la habitual demagogia nauseabunda. Parece que pide precaución con el Ritalin; pero, si escuchas con atención, lo califica de medicamento milagroso: "Una bendición para los problemas emocionales y de conducta, tanto para los niños como para sus padres". Insiste en que sus esfuerzos no son un ataque al tratamiento médico del bienestar emocional de los niños porque los fármacos son muy, muy "útiles".