Autores:
  • Empecé a consumir drogas a los trece años. A los veintiuno, me inyectaba cocaína y heroína. A los veintipocos, inconscientemente utilizaba las asanas para fortalecer al "conseguidor" que llevaba dentro. Claro que conseguía un subidón de yoga -serenidad al final de la clase-, pero ¿hasta qué punto es sostenible si te guardas rencor a ti mismo o a los demás?