-
A muchos nos parece que si queremos evitar un eventual conflicto mundial catastrófico debemos fortalecer las Naciones Unidas como primer paso hacia un gobierno mundial que siga el modelo de nuestro propio gobierno, con un poder legislativo, ejecutivo y judicial, y una policía que haga cumplir sus leyes internacionales y mantenga la paz. Para ello, por supuesto, los estadounidenses tendremos que renunciar a parte de nuestra soberanía. Sería un trago amargo. Haría falta mucho valor, mucha fe en el nuevo orden.