-
Recuerdo que fui a una exposición en algún sitio y una de las artistas, una señora iraní, dijo: "Ojalá tuviéramos un lugar donde nuestros cuadros se quedaran para siempre". Así que se me ocurrió esta idea. Dije: "Tiene razón, deberíamos tener un lugar donde guardarlos, y no sólo obras de arte iraníes, sino también de artistas extranjeros".