-
Por inabordables que nos parezcan estos problemas y por impotentes que nos encontremos ante ellos, tenemos, sin embargo, la firme convicción de que su solución debe seguir un número finito de procesos puramente lógicos.
Por inabordables que nos parezcan estos problemas y por impotentes que nos encontremos ante ellos, tenemos, sin embargo, la firme convicción de que su solución debe seguir un número finito de procesos puramente lógicos.