-
Es una gran pena; la mayoría de nuestras palabras son herramientas mal utilizadas / que a menudo siguen oliendo al barro en el que sus anteriores dueños / las profanaron.
Es una gran pena; la mayoría de nuestras palabras son herramientas mal utilizadas / que a menudo siguen oliendo al barro en el que sus anteriores dueños / las profanaron.