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Nada abre más el corazón que un verdadero amigo, al que se le pueden transmitir penas, alegrías, miedos, esperanzas... y todo lo que el corazón alberga.
Nada abre más el corazón que un verdadero amigo, al que se le pueden transmitir penas, alegrías, miedos, esperanzas... y todo lo que el corazón alberga.