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Porque en medio de la felicidad siempre hay una semilla de infelicidad; se consume como el fuego: no puede arder para siempre, tarde o temprano debe morir; y este presentimiento del fin destruye mi felicidad cuando está en su apogeo.
Porque en medio de la felicidad siempre hay una semilla de infelicidad; se consume como el fuego: no puede arder para siempre, tarde o temprano debe morir; y este presentimiento del fin destruye mi felicidad cuando está en su apogeo.