Autores:
  • Hay tantas cosas que pueden proporcionarnos paz. La próxima vez que te duches o te bañes, te sugiero que mantengas los dedos gordos de los pies en mindfulness. Prestamos atención a todo menos a los dedos de los pies. Cuando los cogemos con mindfulness y les sonreímos, nos damos cuenta de que nuestro cuerpo ha sido muy amable con nosotros. Sabemos que cualquier célula de nuestros dedos puede volverse cancerosa, pero nuestros dedos se han comportado muy bien, evitando ese tipo de problema. Sin embargo, no hemos sido nada amables con ellos. Este tipo de prácticas pueden aportarnos felicidad.