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Antes rugíamos como leones por la libertad; ¡ahora balamos como ovejas por la seguridad! La solución para el problema de América no está en términos de un gran gobierno, sino en grandes hombres sobre los que nadie tiene el control excepto Dios.
Antes rugíamos como leones por la libertad; ¡ahora balamos como ovejas por la seguridad! La solución para el problema de América no está en términos de un gran gobierno, sino en grandes hombres sobre los que nadie tiene el control excepto Dios.