-
Hay otra paradoja interesante: al sumergirnos en lo que amamos, nos encontramos a nosotros mismos. No nos perdemos. Uno no pierde su identidad por enamorarse.
Hay otra paradoja interesante: al sumergirnos en lo que amamos, nos encontramos a nosotros mismos. No nos perdemos. Uno no pierde su identidad por enamorarse.