-
Cuando llegue a mi lecho de muerte, no quiero tomar mi último aliento y decir: Bueno, qué glorioso. He dejado al mundo mis créditos como actriz. Ni siquiera pensaré eso.
Cuando llegue a mi lecho de muerte, no quiero tomar mi último aliento y decir: Bueno, qué glorioso. He dejado al mundo mis créditos como actriz. Ni siquiera pensaré eso.