-
Este lugar dulce, bendito e inspirado por Dios llamado América es un campeón que ha absorbido algunos golpes. Pero mientras nos doblamos, no nos rompemos. No es una hora oscura; es el amanecer antes de que recordemos quiénes somos.
Este lugar dulce, bendito e inspirado por Dios llamado América es un campeón que ha absorbido algunos golpes. Pero mientras nos doblamos, no nos rompemos. No es una hora oscura; es el amanecer antes de que recordemos quiénes somos.