-
Así que, una vez que empiezo a escribir, intento pasar de cinco a ocho horas al día en mi habitación con una guitarra para intentar que se me ocurran cosas que me parezcan lo suficientemente interesantes como para quedármelas.
Así que, una vez que empiezo a escribir, intento pasar de cinco a ocho horas al día en mi habitación con una guitarra para intentar que se me ocurran cosas que me parezcan lo suficientemente interesantes como para quedármelas.