-
Las palabras son malas intérpretes en el terreno de las emociones. Cuando todas las palabras terminan, comienza la música; cuando sugieren, realiza; y ahí está el secreto de su extraño e inexpresable poder.
Las palabras son malas intérpretes en el terreno de las emociones. Cuando todas las palabras terminan, comienza la música; cuando sugieren, realiza; y ahí está el secreto de su extraño e inexpresable poder.