Autores:
  • Los astrónomos han construido telescopios que pueden mostrar miríadas de estrellas nunca antes vistas; pero cuando un hombre mira a través de una lágrima de su propio ojo, ésa es una lente que se abre y alcanza lo desconocido, y revela orbes que ningún telescopio, por hábilmente construido que esté, podría hacer.

    Henry Ward Beecher (1858). “Life Thoughts”, p.20