Autores:
  • Lo que realmente tenemos que hacer es tomarnos un día y sentarnos a pensar. El mundo no se va a acabar ni a desmoronarse. No se perderán puestos de trabajo. Los niños no se volverán locos en un día. Los amantes no dejarán de hablarte. Los maridos y las esposas no van a desaparecer. Tómate ese día y piensa. No leas. No escribas. Sin televisión, sin radio, sin distracciones. Siéntate y piensa. . . . Siéntate en una iglesia, o en el parque, o da un largo paseo y piensa. Llámalo un día de curación.