Autores:
  • Si, mientras pinto, distorsiono o destruyo un motivo, no es un acto planeado o consciente, sino que tiene una justificación diferente: Veo que el motivo, tal como lo he pintado, es de algún modo feo o insoportable. Entonces intento seguir mis sentimientos y hacerlo atractivo. Y eso significa un proceso de pintar, cambiar o destruir -durante el tiempo que haga falta- hasta que creo que ha mejorado. Y no me exijo una explicación de por qué es así.