Autores:
  • Siempre que la asana se hace mecánicamente desde el cerebro frontal, la acción se siente sólo en el cuerpo periférico, y no hay sensación interior, no hay luz interior luminosa. Si la asana se hace con referencia continua a la parte posterior del cerebro, hay una reacción a cada acción, y hay sensibilidad. Entonces la vida no sólo es dinámica, sino que también está electrificada con fuerza vital.

    B.K.S. Iyengar, John J. Evans, Douglas Abrams (2006). “Light on Life: The Yoga Journey to Wholeness, Inner Peace, and Ultimate Freedom”, p.39, Rodale