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¡Qué hermosa, boyante y alegre es la mañana! Los primeros rayos de sol sobre las hojas; el primer viento, cargado con el primer aliento de las flores, ese suspiro profundo con el que parecen despertar del sueño; el primer rocío, intacto incluso por el pie ligero de la liebre temprana; el primer gorjeo de los pájaros, como si estuvieran ansiosos por empezar a cantar y volar; todo es aroma de la fuerza que da el descanso y la alegría de la vida consciente.