-
Quien es la causa de que otro se haga poderoso, él mismo está arruinado; porque ese poder lo produce o por astucia o por fuerza; y de ambas cosas sospecha el que ha sido elevado al poder.
Quien es la causa de que otro se haga poderoso, él mismo está arruinado; porque ese poder lo produce o por astucia o por fuerza; y de ambas cosas sospecha el que ha sido elevado al poder.