-
Cuando traemos con nosotros los objetos más queridos, y encontramos los que dejamos sin cambios, estamos tentados a dudar del lapso de tiempo; pero un eslabón de la cadena de afecto roto, y todo parece alterado.
Cuando traemos con nosotros los objetos más queridos, y encontramos los que dejamos sin cambios, estamos tentados a dudar del lapso de tiempo; pero un eslabón de la cadena de afecto roto, y todo parece alterado.