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La maldición de un huérfano arrastraría al infierno, a un espíritu de lo alto; pero ¡oh! más horrible que eso, ¡es una maldición en el ojo de un muerto!
La maldición de un huérfano arrastraría al infierno, a un espíritu de lo alto; pero ¡oh! más horrible que eso, ¡es una maldición en el ojo de un muerto!