Autores:
  • Viajar en avión nos recuerda quiénes somos. Es el medio por el que nos reconocemos modernos. El proceso nos aparta del mundo y nos distingue de los demás. Deambulamos entre el ruido ambiente, comprobando una vez más el cupón de vuelo, la tarjeta de embarque, el visado. El proceso nos convence de que en cualquier momento tendremos que someternos a la fuerza implícita en todo esto, a la autoridad desconocida que hay detrás, detrás de las categorías, de las lenguas que no entendemos. Esta inmensa terminal se ha erigido para examinar almas.

    Don DeLillo (2012). “The Names”, p.254, Vintage