-
...Pero nos gustaba jugar y nos castigaban por ello los hombres que también jugaban. Sin embargo, los juegos de los adultos se conocen como "negocios" y, aunque los juegos de los chicos son muy parecidos, son castigados por ellos por sus mayores. Nadie se compadece ni de los niños ni de los hombres, aunque seguramente merecemos compasión, pues no puedo creer que un buen juez apruebe las palizas que recibí de niño alegando que mis juegos retrasaban mi progreso en el estudio de materias que me permitirían jugar a un juego menos meritorio más adelante en la vida.